
Siempre que crees que no puedes caer más bajo, va la vida y te demuestra que te equivocas.
Siempre que piensas que no puedes estar peor de lo que estás, acabas pensando que en realidad no estabas tan mal como creías.
He estado mucho tiempo fuera. Cuando digo fuera quiero decir realmente fuera, fuera de mí y fuera del mundo. Reconcomiéndome por dentro abrasada en mis propios dolores, perdida entre nebulosas de obsesiones y paranoias. Lo he pasado muy mal.
Pero ahora finaliza un octubre que nunca debió empezar, no al menos de la manera que empezó, y el sol de escorpio brilla en lo alto de un cielo que auguro más propicio para mis planes, sueños y proyectos, y tengo el firme convencimiento de que noviembre será un buen mes para mí.
Lo que es seguro, claro, es que no será peor. Peor que octubre, simplemente, no puede ser.
Perdón a todos los que habíais empezado a leerme, a seguirme, por la prologada ausencia. Creedme si os digo que ha sido tan inesperada para mí misma como para vosotros. Pero ahora he vuelto. Para quedarme. Es una promesa, no solo a vosotros, sino también, y creo que eso es más importante, a mí misma.

Eric Draven
30 oct 2009 | 01:21 PM
Bienvenida de nuevo a este mundo, muchos son los que mueren y muchos los que vuelven a nacer... estamos condenados a este eterno retorno.
Dijo el cuervo: ¡Nunca más!
mariorod
30 oct 2009 | 04:54 PM
un saludo y bienvenida a tu retorno